El periodismo es un viaje continuo, de hecho en inglés se puede apreciar fácilmente: ”The English words “journalism” and “journey” are cousins“. Con esta magnífica frase comienza el libro Participatory Journalism: Guarding Open Gates at Online Newspapers publicado este mismo año por Singer, Hermida, Domingo y otros para mostrar esta idea, la idea de la evolución continua de esta profesión.
Buscar la verdad y contarla, minimizar el posible daño, actuar de forma independiente y rendir cuentas; estos cuatro puntos son los que guían el código ético de los periodistas y fue propuesto por la Society of Professional Journalists en 1996.
Por su parte Jane Singer en su artículo “The political j-blogger” enumeró las siguientes como puntos fundamentales del periodismo:
- imparcialidad.
- función de gatekeeper.
- independencia.
- rendir cuentas.
La imparcialidad, la independencia y el rendir cuentas (explicar de donde se obtiene la información) están fuera de dudas, pero desde hace algún tiempo la función de gatekeeper puede empezar a parecer que se está en tela de juicio, o al menos minimizándose, como Alfred Hermida sugiere en la siguiente frase:
Social media technologies like Twitter are part of a range of Internet technologies enabling the disintermediation of news and undermining the gatekeeping function of journalists. - Hermida, A. (2010): “Twittering the news: The emergence of ambient journalism”
La función de gatekeeper consiste en seleccionar la información que se considera de interés periodístico para la audiencia para posteriormente trabajar sobre ella y terminar publicándola si se diera el caso.
Internet ha desafiado a prácticamente todos los aspectos del concepto periodístico de gatekeeping. En esta línea, casi cualquier persona puede enviar noticias y opinionesa todo el mundo, y a veces parece como si casi todo el mundo lo hiciese. En un entorno de medios de comunicación con fuentes ilimitadas de información, el concepto de puertas desagregadas a través de las cuales pasa la información se difumina, y si no hay puertas, no hay necesidad de que nadie les tienda (Williams y Delli Carpini, 2000) – leído en (Singer 2005)
De hecho antiguamente la información pasaba por la prensa y era en las redacciones donde se seleccionaba, si un ciudadano tenía algo que contar, lo enviaba a uno o varios periódicos, pero eso cambió, en España tenemos una fecha y un lugar: Universidad de Navarra, 30 de octubre de 2008. Ese día ETA hizo estallar un coche bomba con 40 kilos de explosivos hiriendo a 17 personas; los estudiantes empezaron a utilizar Tuenti en vez de la radio o el resto de medios tradicionales para compartir y diseminar aquella información, y un sector de la población se informó por la red social.
“Lo estaban difundiendo en Tuenti. Sus temores, experiencias, dudas o mensajes de tranquilidad. Casi todo estaba siendo publicado a través de Tuenti.” - Noguera,2010
Ese día los testigos de aquel atentado abrieron una nueva etapa en el tratamiento de la información dejando a la prensa de lado.
”No han llamado las radios, ni publicado sus fotos en servicios de periodismo ciudadano de los grandes diarios, ni los incontables los blogs” (López y Rodríguez, 2008), leído en Noguera,2010
A partir de ese terrible momento podemos decir que se produjo un cambio, al menos en España, y la función de selección de gatekeeping quedó, al menos en ese caso, fuera del alcance de la prensa, algo empezó a cambiar, ese día en España mucha gente empezó a mantener un modelo mental de noticias y eventos alrededor de ellos, algo que Hermida empezó a denominar ambient journalism basándonse en el concepto de Hargreaves de “ambient news” explicado en su libro ”Journalism: truth or dare?” publicado en 2003.
En el caso español fue Tuenti, pero en Irán Twitter, en definitiva la aparición de estos sistemas de conocimiento están permitiendo que mucha gente empieza a informarse sin tener en cuenta la función de gatekeeping que la prensa poseía.
La forma de informarnos a día de hoy va por esa línea, aplicaciones como paper.li que nos muestra una página web que podría parecer la de cualquier periódico online nos ofrece una página de titulares (y sus correspondientes secciones) de información obtenida de Twitter o Facebook, y no de medios. Este sería una ejemplo muy interesante que elimina la función de gatekeeping de los periodistas, el gatekeeping en este caso lo haría la aplicación siguiendo las preferencias de cada usuario.
